Te busqué hace ya un mes y no te encontré.
Porque buscaba sus manos cálidas contra mí (por tu culpa)
Buscaba su aliento tibio en mi mejilla (gracias a tí)
Buscaba...buscaba... bueno, ya nada.
Porque tú no viniste a "en punto"
y no pude tener ni manos ni aliento ni nada.
Ya nada.
Y ahora de pronto... vienes,
¿qué esperas?
¿Que te reciba con los brazos abiertos?
¿Que deje que tu aire gélido me inunde los poros de recuerdos?
¿Y que sople entre mis vísceras tu viento...?
...No, ahora no.
Ahora yo busco tu culpabilidad,
sí,
pero en otro cuerpo.

