miércoles, 23 de diciembre de 2009

Teoría de la relatividad: Heridas.


Miraba
como sangraba a chorro
 por el labio
 recien partido,
 con la cabeza inclinada,
 pero no alcanzaba
 a ver
 sus ojos
 que se cargaron
 de agua
 salada
 justo después del impacto.

3 comentarios:

  1. Es una hipótesis [...] Un día uno quisiera morirse, y al día siguiente, se cuenta de que bastaba con bajar un par de escalones para encontrar el interruptor y ver las cosas un poco más claras. A.Gavalda.

    Me está encantando el libro. Gracias.
    Glauka.

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  2. Genial, me alegro te guste. No leo mucho, por eso disfrutar de las buenas lecturas me apasiona.
    Gracias a ti, sierpe acuática de Klimt.

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  3. sonoro, brutal, incontestable tu escrito...
    un beso

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